Cafetería con encanto y decoración de antigüedades en Salvador
Cafelier aparece como uno de esos rincones con alma que se descubren gracias a la gente local. El acceso ya marca la diferencia: en la entrada, una pequeña exposición de muebles y antigüedades da la sensación de estar entrando en una casa antigua más que en un local turístico, algo que encaja muy bien con el ambiente del barrio de Santo Antônio, junto al Pelourinho. Este carácter acogedor se prolonga a través de un pasillo estrecho que conduce a una miniterraza sencilla pero con encanto, donde la atmósfera relajada invita a sentarse sin prisas. Según cuentan los viajeros, la propuesta del local es informal y sin pretensiones, con pastas, aperitivos, café, cerveza y refrescos, todo servido en un entorno íntimo y cuidado. No se trata de un gran restaurante, sino de un café tranquilo y agradable, ideal para una pausa en la ruta por el centro histórico de Salvador.