Comer en Café Margot: sándwich de pavita, picadas y calidad del café
Quien se acerca a Café Margot no solo lo hace por su historia, también por la comida. Un viajero destaca que es “muy bueno para comer sánguche de pavita con un vermouth o una picada”, una combinación muy porteña que encaja con el carácter del lugar. Sin embargo, la experiencia gastronómica no es uniforme: el café se define como correcto, sin grandes alardes, y las medialunas quedan claramente por debajo de lo esperado, sobre todo teniendo en cuenta el encanto del sitio. Esa mezcla de platos recomendables, como el clásico sándwich de pavita y las picadas, con una pastelería mejorable, dibuja un panorama útil para quien quiera saber qué pedir y qué no priorizar en su visita.