Chocolate caliente a la antigua en La Belle Epoque de Aix-en-Provence
En pleno Cours Mirabeau, La Belle Epoque se ha ganado un lugar especial entre quienes buscan una pausa golosa en Aix-en-Provence gracias a su chocolate caliente a la antigua. Los viajeros destacan que no se trata de un simple chocolate, sino de una preparación cuidada en la que se sirve, por un lado, el chocolate de la casa ya fundido y, por otro, la leche caliente, de modo que cada persona puede ajustar la intensidad a su gusto. Esta forma de presentarlo convierte el momento en un pequeño ritual que se disfruta sin prisas en la terraza, aprovechando el sol habitual de la ciudad. Como comenta Anne-Laure Caquineau, el resultado es un chocolate “sabroso” que invita a repetir y que se recuerda como uno de los grandes aciertos de la carta de esta cafetería-bar-restaurante.