Historia y homenaje a Jaime de Mora en Marbella
En el Boulevard Jaime de Mora, los viajeros descubren mucho más que una simple avenida: es un homenaje a uno de los personajes más singulares y queridos de Marbella. La vía está dedicada a Jaime de Mora y Aragón, descrito como la “oveja negra” de la casa real belga pero también como una figura entrañable, siempre elegante, con su flor y su foulard, paseando por la ciudad. Se recuerda su papel clave, junto a Alfonso de Hohenlohe, en la llegada del turismo de alta gama a Marbella y la fama de sus fiestas, que marcaron una época. También se subraya su pasión por las motos y su implicación en la concentración motera que llegó a celebrarse en la localidad. Como reconocimiento, la ciudad le dedica una estatua y una avenida que mantiene viva la memoria de su carácter vitalista y su particular forma de entender la vida.