Visita a la bodega Cumbres de Abona y singularidad de sus vinos volcánicos
En Cumbres de Abona, la experiencia va mucho más allá de comprar una botella de vino. Un viajero cuenta cómo llegaron de casualidad, buscando una quesería, y acabaron encontrando una bodega cercana a la antigua carretera que rodeaba Tenerife, en la parte baja de Arico. A pesar de no ir anunciados, los recibieron con cercanía y dedicaron tiempo a explicar con detalle el proceso de elaboración del vino, algo que muchos visitantes valoran como un plus frente a una simple cata. La bodega forma parte de la denominación de origen Cumbres de Abona, en una isla donde cultivar la vid no es sencillo por el suelo volcánico, muy seco y poco fértil. Precisamente esas condiciones extremas aportan un carácter especial al vino, con un sabor marcado por el territorio. Otro punto que se destaca es que los precios son similares a los del supermercado, pero con la garantía de que las botellas se han conservado siempre en condiciones ideales y con el valor añadido de comprar directamente en una cooperativa que agrupa a pequeños productores locales.