Experiencia gastronómica y trato en Bodega Mi Cortijo en Mojácar
Quienes se acercan a Bodega Mi Cortijo la describen como una parada imprescindible para comer o cenar en Mojácar. La combinación de una cocina muy cuidada con un servicio cercano y atento convierte la visita en un recuerdo especialmente agradable dentro de unas vacaciones de playa y descanso. Como resume Jose Campillo, el trato es “muy cordial y la comida inmejorable”, una impresión que refuerza la idea de que no se trata de un simple lugar de paso, sino de un restaurante al que apetece volver. También destaca la carta de vinos, variada y pensada para acompañar diferentes platos y gustos, algo que aporta un plus a la experiencia gastronómica. En conjunto, los viajeros lo presentan como uno de esos sitios que conviene apuntar antes de viajar a Mojácar, casi como una recomendación obligada para completar la estancia en la zona.