Benalmádena Pueblo: encanto andaluz y vistas a la Costa del Sol
Benalmádena Pueblo aparece en los relatos como la gran sorpresa más allá del sol y la playa de la costa. Algunos viajeros recomiendan expresamente dejar la rutina del litoral para subir a este núcleo tradicional, declarado Villa de Interés Turístico y premiado por su embellecimiento urbano. Su origen como villa amurallada en época musulmana y su ubicación en la ladera del Pico Mijas, a unos 300 metros de altitud, le dan un carácter especial y lo convierten en un auténtico mirador sobre el litoral malagueño y parte de la bahía de Málaga. El ambiente es tranquilo y muy cuidado, con la estética clásica de los pueblos blancos andaluces: calles estrechas, plazas recoletas y un paisaje urbano pintoresco que invita sencillamente a pasear. Algunos nombres propios ayudan a organizar la visita, como la iglesia de Santo Domingo, los Jardines del Muro diseñados por César Manrique o el Museo de Arte Precolombiano Felipe Orlando, que completan una experiencia donde patrimonio, paisaje y calma se combinan en muy poco espacio.