Historia y evolución del Belén Artesano de Folgoso de la Ribera
La historia del Belén Artesano de Folgoso de la Ribera arranca en 1963, cuando el párroco y la maestra animaron a todo el pueblo a crear un belén colectivo instalado en la iglesia. Con los años fue creciendo y sumando innovaciones tan curiosas como un río de verdad alimentado desde la sacristía, la cueva de los pastores o un cielo lleno de estrellas. En 1967 cambió de ubicación dentro del templo y se incorporó el molino, que con el tiempo se ha convertido en uno de sus símbolos más reconocibles. Según relata una viajera, en 1980 se inauguró oficialmente y desde entonces no han dejado de llegar “menciones, premios y visitas de personajes notables”, hasta ser bendecido incluso con agua traída del río Jordán. Su último gran paso fue en 2001, cuando se trasladó a un edificio propio de unos 180 metros cuadrados, consolidándose como uno de los belenes más emblemáticos de la provincia de León.