Encanto rural y reforma de la antigua rectoría del siglo XII
En La Rectoria de Sant Miquel de Pineda, el encanto rural se apoya en una historia que arranca en el siglo XII. El edificio, una antigua rectoría anexa a la iglesia de Sant Miquel, fue rescatado de la ruina para convertirse en un alojamiento con aire de hotel boutique, donde la piedra, la madera y los detalles contemporáneos conviven con naturalidad. Los viajeros destacan que la rehabilitación ha sabido respetar el carácter original del lugar y, al mismo tiempo, dotarlo de comodidad y calidez, hasta el punto de describirlo como “un hotel de lujo con un ambiente super agradable y muy bonito”. La proximidad de la iglesia, que algunos han podido visitar gracias a la amabilidad de los anfitriones, refuerza esa sensación de retiro con alma propia, ideal para quienes buscan dormir en un rincón con historia sin renunciar al confort actual.