Terraza junto al canal y ambiente del Bar-Restaurant Myrabelle en Ámsterdam
En Myrabelle, la ubicación lo es casi todo: se encuentra haciendo esquina con el canal Prinsengracht y eso marca por completo la experiencia. El interior mantiene el aire clásico de los cafés holandeses, con mucha madera y un ambiente antiguo y cuidado que transmite carácter, aunque también cierta incomodidad propia de la arquitectura tradicional, como las escaleras muy empinadas para bajar al baño. Lo más valorado es la terraza, descrita como un lugar agradable y entretenido, ideal para sentarse a contemplar la vida del canal. Como comenta ANADEL, desde allí se pueden ver pasar los barcos “debajo de donde estás sentado, y a sus variopintos pasajeros”, una escena muy típica de Ámsterdam que convierte la parada en Myrabelle en un alto pintoresco más que en una simple pausa para tomar algo.