Arquitectura histórica del instituto Bachiller Sabuco de Albacete
Quien conoce el Bachiller Sabuco de Albacete lo describe como mucho más que un simple centro educativo. Fundado en 1840, se percibe hoy como una auténtica reliquia arquitectónica, uno de esos edificios que conservan el encanto de otra época en pleno centro urbano. Las referencias a sus aulas de techos altos, las escaleras de piedra y un salón de actos que recuerda a los teatros clásicos dibujan la imagen de un instituto con alma, donde cada rincón mantiene la huella de casi dos siglos de historia. Como comenta Miguel A. Cartagena, que estudió allí, su salón de actos “ya no se hacen con sus butacas de madera parecidas a las de los teatros clásicos”, una frase que resume bien el carácter singular del lugar. Este ambiente, unido a la influencia del humanista Miguel Sabuco que da nombre al centro, convierte la visita en un pequeño viaje a las épocas doradas del pensamiento y la ciencia en la provincia.