Astilleros tradicionales de Gopalgoan junto al río Budhabalanga
En Gopalgoan, a las afueras de Balasore, los viajeros descubren unos astilleros que parecen detenidos en el tiempo. El río Budhabalanga, ancho, profundo y navegable, va dibujando meandros que forman pequeñas playas donde se levantan estos varaderos sencillos y silenciosos. Allí se reparan viejos barcos, se les da una mano de pintura y se construyen nuevas naves siguiendo técnicas ancestrales. Todo se hace a mano, sin maquinaria, entre el sonido de martillos, sierras manuales y esqueletos de barcos a medio construir. La escena recuerda a los astilleros de antes de la irrupción de las máquinas, un ambiente auténtico que, según comenta Miguel “sala2500” García, convierte la de Gopalgoan en “una visita totalmente recomendable”. Para llegar, solo hay que seguir hacia el final de la parte norte de la calle Badakhua Lane, hasta donde el río y la actividad de los carpinteros navales marcan el ritmo del lugar.