Tradición y vida cotidiana en la Galería Rosario y Aroslandia
El testimonio sitúa a Aroslandia dentro de un entramado de comercios y recuerdos que definen la vida cotidiana rosarina desde mediados del siglo XX. La autora menciona cómo muchos locales de la Galería Rosario, entre ellos esta joyería, forman parte de una generación marcada por la televisión en blanco y negro, los discos de pasta y las peñas folklóricas. La cercanía del 60 aniversario del centro comercial sirve de excusa para evocar esos años y destacar que algunos negocios, como Aroslandia, siguen en manos de las mismas familias, con la figura entrañable de Lili, “la empleada de toda la vida”, aún al pie del cañón. Esa continuidad convierte la visita en un pequeño viaje al pasado, donde comprar un regalo o simplemente mirar las vidrieras se integra en una historia compartida entre comerciantes y vecinos.