Arquitectura singular del aparcamiento helicoidal de Grenoble
El aparcamiento helicoidal de Grenoble despierta el interés de quienes se fijan en su diseño poco habitual para un edificio destinado a coches. Concebido por el arquitecto y agrimensor Noiray Fumet y finalizado en 1932, ofrece una estructura continua de 225 plazas distribuidas en siete plantas que se organizan en torno a una rampa en espiral. Este diseño crea un vacío central muy llamativo, rematado por un techo de vidrio que inunda de luz natural el interior. La fachada Art Déco que da a la calle pasa casi desapercibida y no deja intuir el sorprendente espacio interior, lo que convierte el lugar en una pequeña joya oculta para los amantes de la arquitectura urbana y de las construcciones históricas vinculadas al desarrollo del automóvil en el siglo XX.