Ambiente familiar, chimenea y vistas a la Cordillera Blanca en el Albergue Churup
Más que por las habitaciones cómodas y bien equipadas, el Albergue Churup conquista por su vida en común. Los viajeros destacan el ambiente familiar de una casa llevada por sus dueños, donde es fácil sentirse acogido tras las rutas por la montaña. El gran protagonista es el salón compartido, con ventanales que enmarcan la Cordillera Blanca y una chimenea que se enciende al caer la tarde, convirtiéndolo en “el mejor sitio donde relajarse después de un largo día de trekking”. Las puestas de sol desde allí se recuerdan como uno de los momentos más especiales de la estancia, y muchos subrayan además su buena relación calidad-precio.