Arquitectura histórica de la Diputación de Cuenca y su palacio
En pleno centro de Cuenca, la Diputación ocupa un palacio de finales del siglo XIX y principios del XX que los viajeros destacan por su sobriedad elegante. El edificio, de dos plantas y fachada sencilla, concentra el protagonismo en su cuerpo central y en el gran escudo de mármol blanco de Carrara que lo corona, obra del marmolista Andrés Liría. Nació con vocación cultural, reservando salas para museo y para la Comisión de Monumentos, y las restauraciones realizadas permiten que hoy se siga viendo como un palacio cuidado y representativo de la arquitectura institucional de la época.